Acércate a descubrir, disfrutar y experimentar el universo de los mandalas.

viernes 6 de febrero de 2009

¿Y QUÉ ES ESO DE LOS MANDALAS?


Diccionarios y enciclopedias coinciden: literalmente, la palabra “MANDALA” nos remite al sánscrito y se podría traducir como disco, círculo o forma circular.
Añaden que en el hinduismo y en el budismo es un dibujo complejo de estructura circular que representa las fuerzas que regulan el universo y sirve de apoyo a la meditación.
La palabra Mandala es además conocida como rueda y totalidad. Y se define también como un sistema ideográfico contenedor de un espacio sagrado.
Desde el punto de vista espiritual es un Centro Energético de equilibrio y purificación que ayuda a transformar el entorno y la mente.

Ya en tiempos remotos se utilizaba. Considerados originarios de la India, los mandalas se hallan propagados por todas las culturas orientales y occidentales. También en las indígenas de América así como en las de los aborígenes australianos.
En nuestra cultura occidental, los encontramos al observar las cúpulas de las iglesias. Y con mirada más atenta en ventanales y vidieras, rosetones y elementos complementarios... Están por todas partes cuando aprendemos a verlos.
En la planificación urbanística de muchas ciudades renacentistas se tenía en cuenta esa misma conformación. En la arquitectura urbana, han sido base de diseño recurrente a lo largo de siglos. Las fuentes de muchas plazas, sin ir más lejos, nos dan frecuentes muestras de ello.
¿Cómo es posible que los encontremos de oriente a occidente, en todas partes y en todas las épocas?
Porque su estructura está presente en la naturaleza, en nosotros mismos, en cuanto nos rodea y de muchas maneras.
Las flores, interna y externamente, son mandalas y son muchos los vegetales y elementos que siguen estructuras circulares y en espiral, como las disposiciones de las hojas de árboles y arbustos, o las piñas de los pinos, por ejemplo. Los mandalas y la Geometría Sagrada van juntos,  a veces abrazándose y otras dándose la mano...
También nuestras propias células, podemos verlas como mandalas. Y los átomos de los que están formadas, su núcleo y sus partículas, son verdaderos mandalas en movimiento.
Nuestro sol y sus planetas alrededor, los sistemas de los soles y las galaxias también se organizan y se mueven por el cosmos de forma circular, espiral y elíptica, mandalas y más mandalas, desde el átomo hasta el infinito.
¿Y qué es el zodíaco sinó un mandala?
Estamos rodeados de mandalas, en cierto modo, todos y cada uno de nosotros también somos mandalas vivientes.

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